Nuestro planteamiento se sitúa en el cruce entre el método científico y el método empírico. Considera que el binomio caballo/jinete puede comunicarse corporalmente sin causar daños graves, que los conflictos psíquicos y mecánicos pueden evitarse, y que los nuevos descubrimientos en anatomía funcional del caballo deben tener salidas prácticas concretas fuera de la medicina veterinaria. Es lo que hemos intentado hacer.
Desde los imaginarios patrimoniales hasta los valores medioambientales de hoy, el caballo muestra vínculos privilegiados con el hombre, hacia un « deporte responsable » y una práctica concienciada en torno al contacto, factor de resistencia y de ética.