Las manos son causa de mucho sufrimiento para los caballos. Toda la columna cervical y toda la línea del dorso se ven afectadas por una mala mano.
Cita: « La charnela cervicotorácica es el soporte de la base del cuello y se apoya en el marco de entrada del tórax. Sus relaciones con el sistema nervioso autónomo (ganglio cervicotorácico), los orígenes del nervio frénico (C5, C6, C7) y las raíces del plexo braquial la convierten en un elemento funcional de importancia mayor. La charnela nucal, por su parte, sostiene la cabeza y reposa sobre el segmento intermedio. Las relaciones que ambas charnelas mantienen con el sistema nervioso central y autónomo son numerosas y complejas. »
Se comprende así que toda lesión cervical puede acarrear repercusiones en el sistema nervioso, « dando lugar a anomalías especialmente en los miembros torácicos (cojera) y en el sistema nervioso central (ataxia) ». (Estudio bibliográfico: Artropatías de las vértebras cervicales del caballo. Tesis de ejercicio, Medicina veterinaria, École Nationale Vétérinaire de Toulouse — ENVT, 2018, p. 50)
1 / La mano demasiado rígida:
Es causa directa de numerosas cojeras posteriores. « El jinete que tira de la boca del caballo provoca un aumento de las tensiones sobre el aparato lumbosacro; a veces seguirá la aparición de una miositis dorsolumbar (caballo "cogido de riñones"), o patologías del disco lumbosacro, sacroilíacas, ciatalgia… » (véase la misma fuente, p. 66)
2 / La mano que tira:
La mayor parte de las patologías de las cervicales altas o bajas se deben a los abusos de la mano que tira de la boca del caballo comprimiendo el cuello. El filete y la mano baja, la mano que emplea movimientos horizontales hacia el propio torso, son las causas detectadas con mayor frecuencia. El caballo se apoya con sus premolares en la embocadura, con varias consecuencias.
Consecuencias mecánicas: « las tensiones ligamentosas provocan desmitis de inserción del ligamento nucal; el resultado de las tensiones óseas será la formación de artrosis, o de dolores crónicos por el cierre de los forámenes ».
Y problemas de boca: los dentistas constatan un gran número de premolares dañadas por el apoyo de la embocadura, o por la fuerza de tracción de esta, que el caballo intentará bloquear entre sus dientes para sustraerse al dolor localizado.
3 / La rienda de apertura:
Este abuso de la mano puede tener también graves consecuencias en las cojeras posteriores. En efecto, bajo el efecto de las riendas de apertura el caballo suele derrapar. El posterior interior irá a cubrir la huella del anterior exterior del círculo, lo que « conlleva un aumento de las tensiones articulares posteriores (menudillo e interfalángicas), provocando compresiones cartilaginosas del lado del apoyo y tracciones ligamentosas del lado opuesto. Paralelamente, se produce un aumento de los movimientos de rotación y de deslizamiento en los posteriores por el lado medial (amortiguación y propulsión), en la cara interna del corvejón — lo que con el tiempo puede provocar la aparición de un esparaván ». (véase la misma fuente, p. 69)
Y para colmo, la caja torácica pivota…